MURCIA. El Gobierno regional activa la hoja de ruta para transformar la industria regional y hacer frente a los desafíos de la próxima década. El Consejo de Gobierno, reunido este jueves, ha aprobado el Plan Industrial de la Región de Murcia 2026-2035, que prevé una inversión pública regional directa de 1.731 millones de euros y se marca como uno de sus objetivos alcanzar los 100.000 empleos industriales en una década.
Esta inversión permitirá movilizar un volumen total de inversión cercano a los 16.700 millones de euros, "configurándose como un instrumento tractor de la inversión y la actividad industrial en la Región".
El documento, de 216 páginas y que ya fue presentado a principios de febrero contiene 55 medidas y 255 acciones específicas. Ahora ya está en vigor, pues no requiere de la aprobación del Parlamento.
Esta hoja de ruta constituye un instrumento de planificación estratégica de la política industrial regional para la próxima década, rientada a impulsar el crecimiento económico, la creación de empleo y la mejora de la competitividad, y se estructura en siete ejes estratégicos: Más robusta, Más innovadora, Más empleo, Más internacional, Más distribuida, Más sostenible y Más conectada.
El Plan Industrial, explican, es el resultado de un amplio proceso de participación y consenso con los agentes sociales y el tejido productivo regional, como lo definió el consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez. Se han incorporado el 90% de las 163 aportaciones presentadas por 27 organismos.
Aumentar un 30% el VAB
El responsable de Industria del Ejecutivo regional recordó que entre sus objetivos destacan “incrementar el peso de la industria en nuestra economía, con un aumento del 30 por ciento del Valor Añadido Bruto industrial, hasta alcanzar los 10.000 millones de euros, así como alcanzar los 100.000 empleos en el sector”.
Vázquez resaltó que estas mejoras al documento final “se producen después de decenas de mesas de trabajo y reuniones bilaterales que sumaron a más de un centenar de agentes del ecosistema industrial, económico, académico, científico e institucional”.
Estas aportaciones han permitido reforzar el Plan en aspectos clave como la consideración del agua como factor estratégico para la industria, la mejora de la calidad del empleo industrial mediante la reducción de la temporalidad y la incorporación de una visión comarcal de la industria para promover una oferta adaptativa a las necesidades reales de cada zona.
Asimismo, el documento incorpora actuaciones orientadas a mejorar el entorno de inversión y desarrollo industrial, entre las que destacan la implantación de un sistema de tramitación preferente (Fast-Track) para proyectos industriales, la creación de una Unidad de Aceleración de Inversiones Industriales y el desarrollo de una futura Ley de Impulso Industrial que dote de un marco normativo propio y estable al sector.
De igual modo, el Plan refuerza aspectos estratégicos como la sostenibilidad, la innovación, la capacitación del capital humano, la cohesión territorial de la actividad industrial y la puesta en valor del patrimonio industrial como elemento de conexión entre la actividad productiva y la sociedad. El objetivo es avanzar hacia un modelo productivo más competitivo, equilibrado y generador de empleo de calidad.