MURCIA. "No ha sido un día fácil para Cieza". Con estas palabras anunciaba el alcalde ciezano, el popular Tomás Rubio, que el próximo viernes se someterá a su segunda cuestión de confianza en este mandato. El regidor toma esta decisión después de que PSOE, Vox y la edil no adscrita hayan tumbado en el Pleno una modificación de créditos dirigida a realizar diversas inversiones en el municipio.
El alcalde del PP, que desde 2024 gobierna en solitario con ocho ediles tras romper la coalición con los cuatro concejales de Vox, ya se sometió en septiembre del año pasado a una primera cuestión de confianza, que perdió, aunque logró retener el bastón de mando después de que la oposición no se pusiera de acuerdo para registrar una moción de censura. Al fracasar los movimientos de PSOE y Vox, el PP logró sacar adelante las cuentas.
La modificación presentada este martes recogía "necesidades reales y urgentes" para Cieza, según describió el alcalde, que citó medidas como reparaciones en el colegio, el parking de Santa Clara, fondos europeos, el pago de atrasos a los funcionarios y arreglos de la piscina climatizada, entre otras iniciativas. "Eran partidas que no están llenas de ideologías, al contrario".
En una rueda de prensa convocada para explicar su decisión, el primer edil aseguró que Vox había dado el visto bueno a varias partidas, como el pago a los consorcios (bomberos, residuos, vías verdes) y el arreglo de la tubería a Ascoy, pero no secundó todas las medidas y "las vetaba" como la piscina climatizada o el arreglo del suelo sintético del pabellón del polideportivo porque "no les parecía prioritario". "Si hubiésemos accedido a esta negociación, lo más probable es que hubiéramos tenido que cerrar la piscina", afirmaba Rubio.