MURCIA. El colegio rural agrupado (CRA) Río Argos de Valentín, ubicado en el municipio de Cehegín, está un paso más cerca de completar su ampliación, pues la Consejería de Educación ya ha seleccionado a la constructora que se encargará de las obras.
En concreto, ha asignado estos trabajos a la empresa alicantina Esclapés e Hijos SL, por lo que recibirá un millón de euros, impuestos incluidos. El contrato, que ya se encuentra formalizado, contempla un plazo de ejecución de 10 meses.
Esta compañía se ha alzado ganadora en un proceso muy apretado, pues contaba con hasta 10 participantes en total. En este caso, el precio ofertado sumaba el 70% de la nota final, mientras que el 30% restante dependía de los criterios de calidad y de la ampliación de la garantía.
De hecho, realmente se posicionó como la segunda propuesta mejor valorada con 97,7 puntos en total, mientras que la Unión Temporal de Empresas formada por Avance y Desarrollo de Obras junto con Constu Archena llegó a los 100 puntos. Sin embargo, finalmente declinó realizar la obra y dejó el camino libre para Esclapés.
El proyecto engloba la demolición del actual pabellón de Primaria y la construcción de un nuevo edificio aislado de dos plantas destinado exclusivamente a uso docente, pues albergará la unidad de infantil.
El edificio que se construirá tendrá una superficie de 552 metros cuadrados y contará, en la planta baja, con aula polivalente, sala de profesores, despachos y aseos, y en la primera planta con tres aulas, biblioteca y aseos. Además, tendrá un porche de cerca de 40 metros cuadrados y será totalmente accesible. El centro de Valentín cuenta en la actualidad con 41 alumnos agrupados por ciclos en cuatro grupos multinivel.
Río Argos es un colegio rural agrupado (CRA) que cuenta con 95 alumnos y 24 maestros, distribuidos en las tres sedes que tiene el centro en Valentín, Canara y Campillo de los Jiménez, todas en el municipio de Cehegín.
En la Región hay ocho centros educativos rurales ubicados en los municipios de Fuente Álamo, Abanilla, Torre Pacheco, Cehegín, Caravaca de la Cruz, Moratalla y Lorca, que cuentan con 250 docentes y más de 1.200 alumnos.
Estos colegios en zonas rurales ofrecen atención personalizada al alumnado, mejoran la conexión de los estudiantes con el entorno natural y cultural y luchan contra la despoblación ya que permite fijar la población al territorio.