La sociedad estatal Acuamed ha adjudicado por 7,1 millones de euros (IVA incluido) el contrato de operación y mantenimiento de la desaladora de Valdelentisco, en Isla Plana (Cartagena), a la empresa Aquambiente (ahora Veolia), garantizando así la continuidad de una infraestructura clave para el abastecimiento y el regadío en el sureste.
El contrato, de seis meses de duración prorrogables hasta un máximo de un año, llega en un momento estratégico, ya que servirá de puente hasta la licitación de las futuras obras de ampliación de la planta, actualmente ya proyectadas.
La desaladora de Valdelentisco comenzó a construirse en 2005 y entró en funcionamiento parcialmente en 2008, quedando finalizada en 2009. Desde entonces, se ha consolidado como una de las instalaciones esenciales del sistema hídrico del Mediterráneo, especialmente en periodos de sequía.
Inicialmente, el agua producida se destinaba principalmente al abastecimiento urbano a través de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, aunque con el tiempo ha ido ganando peso su uso en el regadío agrícola, uno de los sectores más dependientes de estos recursos.
Según la memoria técnica, la planta cuenta actualmente con una capacidad nominal de producción de 50 hectómetros cúbicos al año, aunque su diseño ya contemplaba desde el inicio una posible ampliación hasta los 70 hm³ anuales.
En la actualidad, puede alcanzar producciones en torno a 110.000 metros cúbicos diarios, lo que supone más de 36 millones de metros cúbicos al año en condiciones de máxima explotación.
Cómo funciona: una planta de alta complejidad
La instalación opera mediante ósmosis inversa, con 11 bastidores activos y sistemas de recuperación energética avanzados. Incluye además:
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Sistemas de captación de agua de mar
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Pretratamiento y acondicionamiento
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Conducciones de toma y vertido (terrestres y marinas)
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Depósitos y bombeo a la red de distribución
El agua producida cumple los estándares de consumo humano, aunque se destina indistintamente a abastecimiento, agricultura e industria.
El nuevo contrato adjudicado cubre la gestión integral de toda esta infraestructura, incluyendo operación, mantenimiento, reposición de equipos y vigilancia.
El presupuesto base de licitación ascendía a 9,4 millones de euros, con un valor estimado total de 11,7 millones, teniendo en cuenta posibles prórrogas. Finalmente, la adjudicación se ha resuelto por un importe inferior, tras imponerse la oferta más ventajosa entre las seis presentadas.
Desde ACUAMED subrayan que este servicio es imprescindible, ya que la empresa pública no dispone de medios propios suficientes para asumir la explotación directa de una instalación de esta complejidad, que requiere personal altamente especializado.
Próximo paso: ampliación de la desaladora
Este contrato tiene además carácter transitorio. Tal y como recoge la documentación oficial, su duración está directamente vinculada a la próxima licitación de las obras de ampliación de la planta, que incluirán también su operación y mantenimiento.
El objetivo de estas futuras actuaciones es completar la instalación con nuevos bastidores y equipos para alcanzar la capacidad máxima prevista de 70 hectómetros cúbicos anuales, reforzando así la seguridad hídrica de la zona.
El proyecto presentado supone un nuevo diseño del emisario, que aleja el vertido de la salmuera otros 216 metros respecto a la posición de la actual torre y se aleja a más de 500 metros del límite inferior de pradera de posidonia oceánica.